(Placas cerámicas para la vitrina del vestíbulo de la Biblioteca de la Facultad de BBAA de Madrid)
El planteamiento de una exposición especifica para este lugar esta basado en dos ideas iniciales. Por un lado el referente primero de la cerámica de Mesopotamia como soporte escrito, y a continuación la imagen que queda en mi recuerdo de los diseños de los libros que me han ayudado en mi formación y que aún sigo utilizando en mi labor docente.
La relación de la cerámica con la escritura esta protagonizada por los primeros documentos escritos que se conservan , son Sumerios y están realizados en tablillas cerámicas. Es la escritura cuneiforme, sistema gráfico aparecido en Mesopotamia y cuyo principio consiste en imprimir signos con una cuña sobre arcilla, para posteriormente hacerse perdurable mediante la cocción.
En segundo lugar, estas piezas expuestas poseen la influencia de textos editados por Gustavo Gili, editorial ya centenaria y con una dedicación casi exclusiva a especialidades como arquitectura, diseño y lenguaje visual. Además de otros manuales clásicos entre los ceramistas como el Tratado de Cerámica de E. Greber y el Recetario de Formulas Cerámicas de Llorens Artigas, editados ambos en 1947. El atractivo diseño y edición de otros libros como Fundamentos del Diseño, Diseño y Comunicación Visual, Sintaxis de la imagen, Psicología del Color, han influido notablemente en la realización de estas piezas expuestas.

























